|
|
|
|
En esta página se ofrecen testimonios de gran valor histórico. Es una recopilación de artículos publicados en la prensa internacional entre los años 1975 (fecha de fallecimiento del fundador del Opus Dei) y 1990, muy cerca ya de su beatificación por Juan Pablo II. Enlaces Romana (Boletín de la Prelatura del Opus Dei) Obras de San Josemaría Escrivá Josemaría Escrivá de Balaguer - Fundador del Opus Dei Iniciativas sociales promovidas por personas del Opus Dei Documentos, artículos y testimonios sobre el Opus Dei y su fundador |
Joseph Hóffner, Arzobispo de Colonia, Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, en Palabra (Madrid), 10.79, y en Mundo Cristiano (Ma drid), 10.84.
Texto
ESPECIAL La Virgen y .los sacerdotes PALABRA 170, X-1979 Madrid (Homilía pronunciada en Torreciudad, en la ordenación de un grupo de socios del Opus Dei, el 15 de agosto de 1979.) Acabamos de leer en el Evangelio las palabras de la Santísima Virgen en casa de Zacarias e Isabel: un himno de júbilo y de acción de gracias al Señor por el don sublime del Verbo, que se había encarnado en su seno. Y para celebrar la fiesta de la Asunción, Ia Iglesia entera repite ese mismo canto: mi alma glorifica al Señor, y exulta de gozo mi espíritu en Dios, mi salvador (1), porque la humilde Doncella de Nazaret, Ia Madre de Cristo, va con cuerpo y alma al encuentro de su Hijo, para recibir en el Cielo la gloria definitiva. ¿Qué mejor modo de expresar lo que sentimos en este momento? Aquí, en el Santuario de Torreciudad, hoy tenemos además otro motivo para dar gracias: en una fiesta mariana tan alegre, asistimos a la ordenación de 51 nuevos sacerdotes del Opus Dei. Son profesionales de muy diversos países. Han trabajado en las más variadas tareas, y se ordenan para servir, como escribió Monseñor Escrivá de Balaguer. No para mandar, no para brillar, sino para entregarse, en un silencio incesante y divino, al servicio de todas las almas (2). Dentro de unos momentos les preguntaré: «¿Estáis dispuestos a ser, con Cristo, la víctima del sacrificio?» Como sacerdotes quedan incorporados de forma especialmente profunda al anonadamiento de Cristo. Para servir no hace falta patetismo alguno, sino la actitud recta que denominamos humildad. En latín humildad se llama humilis -de humus-, es decir, cerca de la tierra, metido en la tierra, echado en el surco, como el grano de trigo: Si e/ grano de trigo no cae en la tierra y muere, quedará solo; pero si muere, llevará mucho fruto (3). Su servicio sacerdotal es un servicio en la quietud, en el silencio: un silencio bien elocuente, porque supone la valentía de acallar la propia voz, para dar paso solamente a la Palabra de Dios. No se anuncian a sí mismos, ni tampoco una doctrina. Quien se anuncia a sí mismo, dice el carcenal Newman se parece a un titiritero que da sus saltos ante la gente, en la plaza del mercado. Yo diría que hoy la Iglesia tiene especial urgencia de sacerdotes que comprendan la fuerza transformadora de este silencio de sí mismos, para comunicar al mundo, en toda su pureza, la Palabra de Dios, la única capaz de renovar la faz de la tierra, porque convierte los corazones de los hombres. Con el carácter sacerdotal, los presbíteros reciben el poder inmenso de celebrar el Sacrificio de la Misa, de perdonar los pecados, de actuar como ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios (4). No cabe, en este sentido, mayor dignidad para una criatura. .Sin embargo, desde otro punto de vista, la llamada al presbiterado no afecta a las disposiciones personales de entrega a Dios de estos hombres. Mucho antes de responder libremente a su elección, ya estaban deci por el Cardenal J. HOFFNER Arzobispo de Colonia. Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana. didos a santificarse en el lugar de trabajo donde Dios los buscó por primera vez. Allí, en el ejercicio de su tarea profesional, dijeron que sí al Señor, y comenzaron a servir a la Iglesia y a las almas con una entrega. sin condiciones. Yo os veo ahora, queridos ordenandos, como aquellos primeros discípulos de Jesús, que se reunieron en el cenáculo a la espera del Paráclito, y perseveraban en la oración, con los Apóstoles y con María, la Madre de Cristo (5). También vosotros vais a iniciar vuestro ministerio junto a la Santísima Virgen: celebráis un año mariano -el segundo consecutivo-, con ocasión de las Bodas de Oro de la Sección de mujeres del Opus Dei, que se cumplen el próximo 14 de febrero. Además, el presidente general de la Obra, Excmo. Sr. don Alvaro del Portillo, ha querido que os ordenéis precisamente en esta fecha, la fiesta de la Asunción de Nuestra Señora; y aquí, en Torreciudad, a los pies de una de las más antiguas imágenes de Santa María, venerada por millares 30 Opus Dei: opiniones de protagonistas |