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En esta página se ofrecen testimonios de gran valor histórico. Es una recopilación de artículos publicados en la prensa internacional entre los años 1975 (fecha de fallecimiento del fundador del Opus Dei) y 1990, muy cerca ya de su beatificación por Juan Pablo II. Enlaces Romana (Boletín de la Prelatura del Opus Dei) Obras de San Josemaría Escrivá Josemaría Escrivá de Balaguer - Fundador del Opus Dei Iniciativas sociales promovidas por personas del Opus Dei Documentos, artículos y testimonios sobre el Opus Dei y su fundador |
Juan Ignacio Larrea Holguín, Obispo Coadjutor de Ibarra, en El Tiempo (Quito), 26.6.77, en El Comercio (Quito), 2.7.80, y en El "Universo (Guayaquil), 2.10.88.
Texto
4 - Dorninago 2 de Octubre de 1988 - Segunda Sección - EL UNIVERSO Mons. JUANLARREAH. Arzobispo Coadjutor de Guayaquil Se cumplen en estos días sesenta años de la fundación del Opus Dei, la institución de la Iglesia que, adelantándose al Concilio Vaticano II, se ha empeñado en la promoción del laico cristiano. Efectivamente, la espiritualidad dei Opus Dei se fundamenta en vivir la vocación del cristiano, la vocación bautismal, y tiende a buscar la santificación en medio del mundo,. realizando los deberes en el propio medio, principalmente, en el trabajo y la vida de familia. Tuve la oportunidad de escuchar palabras de extraordinario elogio a Pío XII y a Paulo VI, destacando el "apostolado capilar" de la Obra de Dios, en medio del mundo. Y más que el testimonio de las palabras de tan altos pontífices, valen sus actuaciones en favor del Opus Dei, confiándole concretas labores apostólicas y aún entregándole instrumentos de trabajo y bendiciéndolos personalmente. Igual cariño y aprecio demostró Juan Pablo I, antes de su elección al Sumo Pontificado, y en el cortísimo tiempo que ocupó la Sede de Pedro. En cuanto a Juan Pablo II, han multiplicado sus deferencias hacia la Obra de Dios, y le, ha dado su forma jurídica definitiva,' como Prelatura Personal de ámbito universal. El fundador del Opus Dei, Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer, cuya causa de beatificación se encuentra muy adelantada, expresaba con frecuencia y enseñaba a sus hijos e hijas, que la Obra solamente existe para servir a la Iglesia, y para servirla como la Iglesia quiere ser servida. El mismo dio ejemplo heroico de este espíritu, sirviendo con humildad, calladamente, sin alardes ni ostentaciones. Ese Espíritu lo comunicó a sus seguidores y caracteriza al Opus Dei, que no busca ninguna gloria humana. Como todas' las empresas realmente de Dios, ha tenido duras pruebas, el sello de la Cruz de Cristo. Dios inspiró la Obra el 2 de octubre de 1928, en Madrid, cuando España se encontraba 'en unaa profunda crisis y se presagiaba ya la tremenda persecución contra la Iglesia; cuando la Obra daba sus primeros pasos, tuvo que sobrellevar las penalidades de la guerra civil, y cuando comenzaba su expansión por Europa, estalló la conflagración universal, con toda su secuela de calamidades; sin embargo, el Opus Dei ha marchado, como solía decir su Fundador, "al paso de Dios", y prodigiosamente ha encontrado el apoyo y la benevolencia de muchísimas personas y, desde luego, de todos los Pastores de las Diócesis en las que trabaja; han surgido vocaciones abundantes en los cinco continentes, aún en los años de mayor • crisis de la cristiandad y han permanecido con una fidelidad ejemplar al espíritu de su Fundador. Una de las características más sa tientes de la Obra, considera en el amor apasionado por la libertad. Por eso se procura formar muy sólidamente a sus miembros, para que vivan con plena responsabilidad sus obligaciones cívicas, profesionales, familiares, etc., y consecuentemente, ejerciten con igual plenitud su libertad de hijos de Dios. No se impone ninguna orientación política, social, económica, artística, deportiva, etc., porque todos esos campos son propios de la responsabilidad y la libertad de cada uno; ahora bien, en todos ellos, debe un miembro de la obra buscar la santidad, cumpliendo lo mejor que pueda sus respectivos deberes de ciudadano, de padre o madre de familia, de hermano, de trabajador, de científico o de lo que sea. La obra llama a la imitación de Jesucristo, en medio del mundo "amado al mundo apasionadamente" como decía Mons. Escrivá, pero, como quiere el Señor, sin ser mundanos, esforzándose por vivir sobria y templadamente, sin hacer exhibición de virtudes ni de méritos, sino empeñándose por cumplir, en la presencia de Dios, de deberes de cada uno. Los miembros de la Obra pertenecen a las más variadas naciones y medios humanos. No se hace distinción ni discriminación alguna. Correspondiendo a la conformación normal de la sociedad en , general, la mayor parte de los miembros de la Obra son obreros, campesinos, personas de mediana condición social; pero no se excluye a nadie, y, claro está, normalmente se conoce que tal o cual persona destacada es del Opus Dei, mientras que rara vez puede tener difusión el hecho de una empleada del hogar, un labrador, un modesto maestro, igualmente pertenece a la Obra. Dios no hace discriminación de personas, y la Obra tampoco la hace. Sesenta años, para la vida de una institución no son todavía mucho tiempo, pero la Obra ya ha dado notables frutos de servicio a la Iglesia en este tiempo, y la continua siembra de espíritu cristiano se va notando en muchos ámbitos del mundo; uno de ellos, es la promoción al sacerdocio de más de un millar de profesionales bien preparados, con su correspondiente doctorado eclesiástico, además de sus carreras civiles, que voluntariamente abandonan para servir al altar. Sin embargo, los sacerdotes en el Opus Dei son únicamente una pequeñísima minoría, sólo los _ indispensables para ayudar a la formación y las labores apostólicas, que incumben fundamentalmente a los seglares, cada uno en su sitio respectivo en el mundo. Vale la pena agradecer al Señor por haber suscitado un instrumento apostólico tan valioso en su Iglesia y pedirle que continúe bendiciendo al Opus Dei con la máxima fidelidad al espíritu fundacional. Eficaz promoción dei laico católico Opus Dei: opiniones de protagonistas |